martes, 24 de abril de 2012

mis 63k Pat...agonicos...


Tengo casi cuatro años en esta locura de correr ultramaratones. Desde el 2010 segui la huella de los que comenzaban a organizarce en Argentina. Supe de uno, patrocinado por una famosa marca deportiva, pero cuando me percate era demasiado tarde, por lo que decidi participar en uno en Santiago, Chile, ese mismo año, igualmente patrocinado por esta famosa marca deportiva. Al año siguiente, 2011, con sorpresa veo que en los meses de abril y mayo organizaron dos ultramaratones, pero a pesar de mi intencion en participar en alguno de ellos, ya habia planificado otra de estas locas aventuras deportivas, asi que nuevamente lo pospuse, eso si, ya sabiendo que al año entrante, 2012, ese seria mi destino, San Martin de Los Andes. Asi fue como en el mes de Noviembre marque con ilusion esa fecha, 14 de abril, en mi calendario deportivo, Patagonia Run me esperaba, esta vez sin excusas.

Me puse en contacto con los organizadores y les hice saber mi intencion de participar, me pre-inscribi, pague parte de la cuota de inscripcion y el resto la pagaria al llegar a San Martin de los Andes. Lamentablemente los Venezolanos tenemos rigurosas restricciones gubernamentales para obtener divisas en efectivo, dolares, lo que nos dificulta hacer estos viajes, pero, a pesar de ello, es mas fuerte la voluntad y pasion por el deporte que hace que estos obstaculos luzcan insignificantes...aunque no lo son muy a nuestro pesar. Mis hijos esta vez no irian conmigo, se quedarian en casa con mi madre. Suelo hacer estos viajes con toda la familia, pero esta vez solo mi esposa me acompañaria. Los boletos aereos estaban comprados y el itinerario, tal protocolo presidencial, debia ser seguido al pie de la letra y rigurosamente respetado. Luego, con el pasar del tiempo me daria cuenta, muy tarde por supuesto, que el itinerario estaba muy ajustado, sin margen de error...no soy tan meticuloso como crei ser. Mi esposa ni se entero.

La pagina web del organizador me recordaba cada dia el compromiso que conmigo mismo habia adquirido. La cuenta regresiva era implacable. Entonces, como siempre he hecho, me plantee un plan de entrenanmiento autodidacta. Noviembre, Diciembre y Enero fueron meses en los que entrene solo dos dias cada semana. Mucho trabajo me impedia correr mas dias. Esperaba con ansiedad cada fin de semana para hacer esos dos entrenamientos, Sabados y Domingos, y asi cubrir algo de distancia en mi camino a Patagonia Run. Avanzaba de a muy poco, pero poco podia hacer. Para reconfortarme me decia, mejor "calidad" que "cantidad". Febrero y Marzo fueron meses donde pude correr mas dias, tres o cuatro por semana y que me eran suficientes, el detalle era que la fecha se acercaba a pasos agigantados. El tiempo vil y cruel no perdona.

Debido a mi orgullo de ultracorredor no me podia permitir hacer una distancia de 42 kilometros o menor. Para mis adentros me decia: "Ultramaratonista que se respeta hace mas de 42k"...no es bueno ser orgulloso en este sentido, creanme, y menos cuando se esta poco entrenado. Habia decidido correr la distancia de 63 kilometros. Sabia de antemano que mi entrenamiento no seria exaustivo los primeros meses y no me daria tiempo de entrenar lo suficiente como para optar a una distancia mayor. Ni pensar en epocas en las que entrene para el Ultra Trail du Mont Blanc, Lavaredo Ultra Trail, La Transgrancanaria o alguna de esas ultra distancias de mis 6 ultramaratones hasta la fecha en mis palidos pies, carentes de uñas por demas esta decir. Incluso dude que llegaria en buena forma a los 63 kilometros. Pense, estare falto de entrenamiento. Mi consuelo era que no llegaria sobreentrenado. La verdad es que no se que es peor!.

Trascurrieron los dias y semanas. En algunos entrenamientos me sentia muy bien, optimista, fuerte y victorioso...inflado a mas no poder. Veia mis tiempos y no me lo creia...hasta que alguna gripecilla me bajaba a la tierra, dandome feliz cobijo y arropandome con su manto...y casi tenia que empezar desde cero...eso es lo malo de decir a los hijos que no iran de viaje cuando estos tienen gripe...y no importa si falta una semana para el magno evento... Quien te manda a no incluirlos pues!. En conclusion, mientras mas te cuides, mas corres el riesgo...

En mi andar me preocupe por afinar el itinerario de viaje, conocer un poco mas del pais al que viajaria por primera vez, saber como trasladarme, que comer, donde ir.., y mi esposa en como gastar el poco dinero que llevariamos. Asi fue como, gracias al maravilloso mundo del internet hice amistad con dos personas, Claudio y Gamal, Argentinos, residentes en Neuquem, que por esas cosas de la vida vieron mis entrenamientos publicados en "endomondo" y me agregaron al Facebook y comenzamos a compartir experiencias y cada dia intercambiabamos opiniones, comentarios, chistes, cuentos, entrenamientos, sesiones, fotos, etc.. Ellos, de una manera totalmente desinteresada, me daban sugerencias para mi viaje y toda esa informacion que necesitaba conocer como un extrangero que llegaria por aquellos lugares. Quien diga que este deporte no une a las personas esta realmente equivocado...o no ha conocido personas de Neuquem...

Claudio y Gamal demostraban cada dia que sin duda el deporte, este deporte, une a las personas no importa su nacionalidad, creencias, religion o cualquiera de esos hitos que se utilizan para dividir y categorizar a las personas. La amabilidad y cortesia no conoce de fronteras.

Asi llego el dia de nuestro viaje, 11 de Abril. Hicimos un par de pequeñas maletas con lo estrictamente necesario. Dejamos los niños con mi señora madre, ellos sabrian agradecerlo luego de la cantidad de juguetes y cosas que traeriamos para ellos a nuestro regreso. Nuestro vuelo por la linea aerea TAM saldria del aereopuerto Internacional Simon Bolivar, en Caracas, a las 20:40 p.m. y a esa hora puntualmente despegamos. Hicimos escala en Sao Paulo, Brasil, donde llegamos a las 4:35 a.m. del 12 de abril y alli tomariamos otro vuelo, que ademas se retrazo, a las 6:10 a.m., para finalmente llegar al aereopuerto de Ezeiza, en Buenos Aires, cerca de las 10 de la mañana. Imaginense si me ha cansado escribir este ultimo parrafo como seria haberlo vivido en carne propia...

A pesar que llevabamos mil dolares en efectivo mi temor era que mi tarjeta de credito no estuviera activa, que no pasara, como decimos los venezolanos, asi que lo primero que hice al llegar al aereopuerto fue ir a un telecajero e intentar retirar dinero, 250 U$, que era lo maximo que nos tienen permitido retirar. Y asi fue. Un gran alivio sentimos cuando el telecajero nos entrego dicha cantidad de dinero, en pesos argentinos, que palpaba por primera vez en mis manos. Quiza muchos no entiendan, pero para los venezolanos esto es como una loteria, a la cual lamentablemente estamos acostumbrados. Como sea, y sabiendo que la tarjeta de credito estaba activa y operativa, pues!, a utilizarla se ha dicho!. Compramos un par de boletos de bus de la linea "Manuel Tienda Leon" y nos dirigimos al terminal de Retiro, en la ciudad de Buenos Aires, donde comprariamos los boletos de la linea "ViaBariloche" que nos llevaria hacia San Martin de los Andes, en un viaje de unas 20 horas. Por supuesto que compramos las mejores butacas, asi como de una vez los boletos de ida y vuelta y debo reconocer que me sorprendio que mi tarjeta de credito pasara por tamaña cantidad de dinero...Eran las 12 del medio dia para ese momento.

Siguiendo el itinerario y tomando en cuenta que el bus a San Martin de los Andes partiria a las 16 horas, decidimos tomar el Subte y alojarnos en un sencillo hostal cerca de la estacion Congreso y asi descansar un par de horas. A las 14:30 de la tarde y luego de reponer un poco las energias, emprendimos el camino a la estacion Retiro, donde nos esperaba el bus viabariloche, pero...no habiamos tomado en cuenta que habia una huelga-protesta del transporte y justo en ese momento la linea del Subte que llegaba al Terminal de Retiro estaba interrumpida, todo el trafico del sector habia colapsado y en otras palabras, no encontrabamos forma de llegar a tiempo al bus que indiscriminadamente pretendia dejarnos.

Nos encontrabamos muy lejos como para ir a pie, unas 15 o 20 cuadras, yo corriendo ubiese llegado, pero con un par de maletas y una esposa a cuestas era imposible hacerlo, asi que nos encomendamos a Dios, tomamos un taxi y rogamos al conductor, yo casi entre lagrimas,  literalmente entre lagrimas, cuyo unico testigo fue mi esposa, que por favor nos llevara lo mas cerca posible de la estacion Retiro...y eran las 3 con 40 minutos de la tarde...realmente fueron momentos de impotencia que seguramente me hicieron envejecer algunos meses de la desesperacion...y, milagrosamente, porque no le veo otra razon, llegamos faltando 4 minutos para las 4 de la tarde. Que estres!, y pensar que esto aun no habia comenzado. Por supuesto que el bus viabariloche partio puntualmente a las 4 de la tarde, con nosotros, mi esposa y yo, en los primeros asientos ubicados en la parte baja de aquel autobus.

Despues de algunos minutos, y con el bus en movimiento, recuperamos la tranquilidad y la calma. Extendimos las butacas para ir mas comodos y relajados, nos esperaba un largo viaje, mientras por la ventana veiamos como nos alejabamos de la ciudad de Buenos Aires que aun no conociamos. El Auxiliar a Bordo, el joven a cargo de la atencion de los pasajeros, con la amabilidad y educacion que caracteriza a los Argentinos, nos atendia como reyes, incluso sin que supiera que eramos forasteros por aquellas tierras, aunque nuestro acento asi lo delatara. Posteriormente sabria que eramos unos caraqueños (Caracas es nuestra Capital) en camino a la patagonia.

En un parpadear anochecio, lo que me impidio ver parte del camino y sus paisajes. Merendamos, cenamos y dormimos a ratos a pesar que las butacas eran muy comodas. Escuchamos musica y vimos un par de peliculas. No pensaba en lo absoluto en los 63 kilometros de la carrera, los nervios aun no me invadian. Despertamos en la mañana del 13 de abril cuando el bus se detuvo a abastecer las despensas en Neuquem y me acorde de los amigos Claudio y Gamal, quienes son residentes del lugar y quienes seguramente habian partido el dia anterior hacia San Martin de los Andes. Esa mañana, y a traves de la ventana, pude finalmente ver el paisaje patagonico, seco y agreste en algunos lugares y eso si, muy frio. 14°C para los Venezolanos es frio, aunque alla represente estar "fresco" el dia.

Finalmente, el viernes 13 de abril, llegamos al terminal de San Martin de los Andes, poco despues del medio dia, que era la hora programada. Luego que el clima nos obligara a abrigarnos con guantes, buff y chaquetas, bajamos del bus y comenzamos a caminar hacia la posada que previamente habia reservado, cuya direccion y mapa la tenia impresa en una hoja de papel. Llegamos a la Plaza Jose de San Martin y casualmente nos topamos con algunos compatriotas que participarian en alguna de las distancias de Patagonia Run. El venezolano es inconfundible donde vaya, tomamos fotos, conversamos, bromeamos, nos despedimos y seguimos nuestro camino a la posada a la cual llegamos siendo testigos nuevamente de la amabilidad y educacion de los Argentinos.

Nos bañamos, descansamos un poco y fuimos a comer por las cercanias. La carrera aun no torturaba mi mente para ese entonces. Fuimos a la oficina de acreditacion y retire el dorsal, el numero 6042 me fue asignado. Momentos antes y cuando regresaba a la posada a buscar el certificado medico que habia olvidado y que era necesario para acreditarse, me tope con Gamal, uno de los amigos "virtuales" que habia conocido por internet. Le grite, a unos 10 metros, !!Gamal!!, no me habia reconocido, sin embargo su esposa si, quien le pregunto:  ¿Ese no es Jesus, tu amigo el que conocistes por internet? ... Nos saludamos, dimos un apreton de manos, un pequeño abrazo y me presento a su esposa Marcela y sus pequeños hijos. Le pedi que me acompañara a la posada donde le entregue un sencillo obsequio, muy autoctono de nuestra ciudad y pais, como lo es una camisa del equipo de beisbol de los "Leones del Caracas", que es analogo a decir el Boca Junior o el River Plate en Argentina. El beisbol en nuestro pais es a lo que es el Futbol en el suyo, una pasion. Gamal, en un bonito gesto de amistad, no se quedaria atras y me regalaria justo en ese momento, una de las camisas que habia adquirido cuando corrio la K42 Villa La Angostura, incluso con su nombre estampado. Vaya detallazo.

Cerca de las 5 de la tarde caminamos hacia donde seria la charla tecnica, el gimnasio. Habia mucha gente en el lugar. Pudimos sentarnos en un par de sillas y casualmente dos o tres puestos a la izquierda estaban nuestros amigos Gamal y Claudio, quien para ese momento no me habia visto. Poco entendia lo que decia el director de carrera, quien explicaba detalladamente puntos importantes a tomar en cuenta, no se si por el sonido, en un tono que se escuchaba muy grave o bien porque no entendia el significado de algunas palabras propias del argentino. Creo mas bien era lo segundo. Lo que haya sido, al finalizar me quedo una sensacion como que habia que estar muy pendiente de las marcas a lo largo de la ruta y me preocupe notablemente porque suelo perderme con mucha facilidad, mi sentido de orientacion se atrofia cuando voy corriendo, como efectivamente sucederia en la carrera un par de veces, afortunadamente sin consecuencias que lamentar.

Igualmente, al termino de la charla, conoci al otro "amigo virtual", Claudio, e igualmente en un encuentro emotivo intercambiamos un apreton de manos, abrazo e incluso beso en la mejilla, cosa de lo que los venezolanos no estamos muy acostumbrados. A pesar que nuestras raices son Europeas, dichos gestos no los heredamos y nunca tenemos este tipo de expresion cuando se trata de que un hombre salude a otro hombre, pero, a pesar de ello y a pesar de quedar un tanto en "shock" valore su natural gesto como evidencia de una genuina e inocente amistad. De todas maneras le dije que era casado, jejeje. y le entregue, al igual que a Gamal, una camisa. El hizo lo mismo (otro detallazo) y lamente enormemente no haber traido esa botella de Ron Venezolano, famoso por su exquisito sabor, para la respectiva celebracion despues de culminada la carrera. Aqui nadie abandonaria. Ellos harian los 100k.

Tambien conoci a Hernan, el otro amigo, que aunque lo habia escuchado nombrar por ellos, no lo conoci por internet y quien los acompañaba y haria los 63 kilometros al igual que yo, por supuesto sin unas pretenciones tan altas como las mias.

Luego de la charla nos despedimos de los nuevos buenos amigos, deseamos suerte y mi esposa y yo nos dirigimos a la posada a "descansar". Esa noche, muy a mi pesar, no habria nada de nada...aunque cientificamente esta demostrado que tal accion no afecta el rendimiento deportivo...o por lo menos no se ha demostrado lo contrario. Eran cerca de las 8 de la noche cuando comimos algunas empanadas argentinas de carne, pollo y capressa como la cena. Al llegar a la posada comence con mi rutina de preparacion previa a la carrera. Coloque todos los implementos encima de la cama y elegi que llevar y que no, procurando respetar mi intencion de llevar lo menos posible a fin de correr con poco peso como suelo hacerlo. Llevaria tres power gel, dos power bar, cuatro pastillas hidratantes de GU(que nunca en mi vida habia probado...primer error) y cuatro pastillas de Enervit, esto para comer e hidratarme, aunque tenia mis dudas que todo lo fuera a consumir. Decidi llevar cerca de 600 ml de agua en el pequeño camelbak y eso seria todo a pesar que pocas veces he corrido hidratandome con agua y pastillas de sales... segundo error. De vestir llevaria unas calzas largas termicas, un jersey, la camisa de la organizacion, una chaqueta rompevientos, unos guantes, asi como un gorro y el buff...primer acierto. De igual manera el garmin que dura 20 horas y la banda de ritmo cardiaco...segundo acierto. Por ultimo me acompañaria un mp3, defectuoso, que algo me decia seria la ultima vez que sonaria. El constante sudor lo tenia corroido y sulfatado. Le quedaba muy poco tiempo de vida y moriria con las botas puestas. Enterraria sus restos en San Martin.

Para como habia entrenado promediaba ir a un paso de 7 minutos por kilometro, cuando mucho 8 minutos por kilometro. Sabia de antemano que el desnivel no era tan considerable como el que entrenaba cada domingo en mi tierra. Mi temor, gran temor, era no saber como responderia mi organismo despues de 40 kilometros de carrera a dicho paso, que demas esta decir, no era ir paseando frescamente. En entrenamientos no hice mas de esa distancia manteniendo ese ritmo de carrera y tampoco quise saberlo (...tercer error), ademas que no me dio tiempo. Habia que, como decimos en mi pais, "mover las patas" y durisimo. Desde que comence el entrenamiento me plantee hacer una carrera rapida hasta donde el cuerpo aguantara, a pesar de tener el riesgo de fundirme a mitad de camino, lo que no necesariamente representaba para mi el hecho de abandonar ya que soy un carajo que NO abandona en las carreras. Asi sea gateando llego, pero llego. Si me fundia no completaria el primer objetivo, llegar por debajo de 8 horas, pero si el segundo objetivo, dignamente culminar. Eso de DNF (Do Not Finisher) no va conmigo, mucho menos en el extrangero.

Despues de decidir, mas bien sortear, mi indumentaria y alimentacion, coloque todo a un lado de la cama, en la mesa de noche y nos acostamos no sin antes colocar el despertador (telefono celular y reloj de pulsera) para que nos despertara a las 6 de la mañana.

Pude dormir comodamente algunas horas pero era evidente que los nervios pre-carrera se adueñaron de mi ya que a las 4 de la mañana me desperte tempestivamente sin razon aparente. Logre dormirme sin hacer un gran esfuerzo mental para despertarme con el sonido de las alarmas a las 6 de la mañana, aun oscuro, tal y como pude ver a traves de la ventana de la habitacion donde dormiamos. Me cepille los dientes y comence mi acostumbrado rito de uniformarme. Interior transpirable, calzas, medias (y crema en los pies), jersey manga larga (elegi uno blanco) a segun porque el color blanco refleja los rayos del sol, que no es mi amigo en este tipo de escenario. Coloque el dorsal a la camisa que otorgo la organizacion, lo sujete con alfileres. Asi mismo, con sujetadores, ajuste el chip a mi zapato derecho. Lo ultimo en colocarme fue la chaqueta. Los guantes y el gorro ya estaban en su lugar, sabia que haria frio, el cual tampoco es amigo mio. Como se puede ver, soy muy asocial con las condiciones climatologicas, nunca me ha ganado una, pero si me descuido no me pela!.

A las 6:30 de la mañana bajamos a las mesas del comedor de la posada y desayunamos. Unte con mantequilla algunas rodajas de pan y las comi con cafe con leche. Tome algo de jugo de naranja, comi un ponquesito y un par de galletas mientras mi esposa, que hasta ese momento pocas veces habia tomado la camara, no dejaba de tomar fotos y filmar mi expresion de susto y nervios por lo que me esperaba en un par de horas. Basta ya de filmar y tomar fotos nojoda!!!, mientras perdi la cuenta de las veces que fui al baño. Tenia flojo el estomago, vaya momento.

Hice los ultimos arreglos a mi envestidura, llene de agua el camelback, agregue una pastilla de isostar y salimos caminando hacia el transporte que nos llevaria al lugar de la partida. Apenas estaba amaneciendo y se sentia el frio. En la oficina de acreditacion era el asunto del transporte. Alli pedi a una de las chicas del personal de la organizacion permitiera abordar en el microbus a mi esposa, valiendome del hecho que venia de muy lejos, Caracas, Venezuela. Esta chica no vio problema alguno con ello y me lo hizo saber con la amabilidad y educacion que caracteriza a los argentinos. Asi, mi esposa pudo ir en el transporte conmigo hacia donde seria la partida. No sabria decir quien estaba mas asustado, ella o yo. Deja los nervios para que las fotos no salgan movidas nojoda!!!.

Mientras el microbus nos transportaba recorde dejar en la posada la bandera de mi pais que llevaria guindada en mi bolso, pero...ya era demasiado tarde para buscarla. Sin esa bandera, y si no abria la boca, era un argentino mas en la Patagonia Run..y por lo general suelo hablar poco, muy poco, cuando voy corriendo. Cualquier medio de ahorro de energias es valido, apreciado y bien recibido. En el microbus coincidimos con Hernan, amigo de Claudio y Gamal y charlando sobre alguno que otro tema que en este momento no recuerdo, llegamos al lugar de la partida donde senti por primera vez aquello del "frio patagonico", incluso, abrigado con chaqueta, gorro y guantes...de muy buena calidad y "supuestamente" termicos. Y aunque se podia notar el frio hasta en los mismos argentinos, debo reconocer que he corrido en peores condiciones climatologicas. Claro, cuesta algunos minutos acostumbrarse a no titirar. No habia muchas opciones, o se comenzaba un pequeño trote de, literalmente, "calentamiento" o se aguantaba como mero mero macho...por cierto, raro que no habia por alli algun Mexicano.

Caminamos una decena de metros hasta donde seria el lugar de la partida, el arco de salida. Mi esposa me acompaño hasta los minutos finales donde no se porque razon se me olvido hacer la acostumbrada señal de la cruz, persinarme pues!. Asi me sentiria de sobrao para ese momento!. Me coloque en la segunda fila, en plena partida, a centimetros de la alfombra sensora del chip y para nada estaba nervioso o ansioso, por el contrario, bastante tranquilo. Yo diria que "bastante" confiado. Sabia lo que tenia que hacer, salir disparado!.

Solo algo me preocupaba que sabia afectaria mi serena tranquilidad, como efectivamente ocurriria. Nuestra partida, la de los participantes de los 63 kilometros, seria en conjunto con los que participarian en los 42 kilometros. Cualquiera sabe que esto es un arma de doble filo para los corredores de mayor distancia...que saldrian a un paso mas fuerte, habria mas competencia y rivalidad por no saber a ciencia cierta quien va a tu lado, delante o detras...lo que te obliga, consciente o insconcientemente a ir mas rapido de lo que debes, a menos que tengas un gran control de tu capacidad. Desafortunadamente esa cualidad tambien se me atrofia, por el frio, y mucho mas cuando voy corriendo.

Mi esposa no dejaba de tomar fotos y filmar segundos antes de la partida, asi como una compatriota venezolana perteneciente al Team Presencia Francesa en Venezuela, coleada por alli y apoyando a uno mas de los venezolanos mismos. Ambas captaron el momento final de la cuenta regresiva que suele hacerse comenzando con 10. Mientras, todo el mundo euforico, dando pequeños saltos, gritando, dandose animos y esperando con ansiedad el final de dicho conteo. Pulse el "start" de mi garmin cuando se escucho "Ceroooo..." y sali, literalmente, disparado por un, no tan extenso, camino pavimentado. Acababa esto de comenzar. Lo menos que parecia aquello era una carrera de 63 y 42 kilometros respectivamente por como salio todo el mundo catapultado. Como corren estos argentinos!!!, me dije en ese momento.

Por supuesto que mis ppm (pulsaciones por minuto) tambien salieron disparadas y era evidente ya que, cuando mucho, habian 10 personas delante de mi, sin saber si eran de 63k o 42k. Y recuerdo ese momento porque dije: que cagada!!. Y asi lo repeti un sin fin de veces, hasta el kilometro 4 o 5, donde aun podia ver a los primeros lugares, fajados en plena subida, igual que yo, sin que mis ppm bajaran, cosa que me extraño notablemente porque, aunque soy de altas pulsaciones (196 ppm), llevarlas por tanto tiempo prolongadas comenzaba a preocuparme. Baje un poco el paso para que mis ppm bajaran tambien y comenzaron a pasarme una que otra persona. A veces con el rabo del ojo veia el dorsal esperando que se tratara del algun corredor de los 42k, como muchos resultaron ser, pero, desafortunadamente no todos lo eran. Lo positivo era que quedaba mucha carrera por transcurrir. Lo negativo era que mis ppm no bajaban mucho...

Al primer punto, donde no me detuve, Hidratacion Rosales, el garmin me marco poco mas de 7 kilometros. Llevaba 46 minutos y para ese momento el grupo de corredores se habia diseminado, aunque, cuando volteaba la mirada, veia no muy lejos una larga fila de ellos acechandome. Iba solo, sin perseguir a nadie y nadie persiguiendome, por lo que llevaba un paso acorde a lo que habia entrenado. No tan relajado pero sostenible, auque si notaba que moqueaba mucho, no se si debido al clima frio o bien la bendita gripe haciendo su aparicion. Senti ir exigido, mas de lo normal, pero lo atribui a la adrenalina de la carrera. Aunque para mis adentros percibia que algo no estaba bien. Como fuese, poco mas de 15 kilometros marco mi reloj cuando llegue el segundo puesto de abastecimiento, PAS Rosales, en una hora con 44 minutos. Me detuve menos de un minuto, tome un poco de caldo, un vaso de cocacola, medio cambur y segui mi camino.

Ni me entere de la subida de Filo Lolog de lo concentrado que iba, tampoco de alguna laguna en las inmediaciones. Note que el terreno no era muy "tecnico", mas bien corrible. Se podia desarrollar una buen velocidad en algunos tramos porque adicionalmente tambien habia poca vegetacion. Tan adelante iria que nadie vio caerme un par de veces, asi como pararme rapidamente. Y lo se porque al voltear la mirada no venia nadie cerca. No duele el golpe que te das, mas bien la pena que te vean rodar por ese piso.

Lo novedoso para mi fue correr en bajadas de tierra muy suave, suelta, extremadamente suelta, arenosa como de playa, pero muy negra y de esas que se te mete hasta en las uñas de los pies. He corrido sobre arena, pero esto era diferente. Y mientras me acostumbraba a terreno tan docil, me alcanzaba uno que otro corredor como si llevara una tabla de surf en los pies. Dame un empujon hasta el proximo PAS che!!!.

Habia observado en mi reloj que en el kilometro 20 (2 horas con 18 minutos) mi paso era el que habia planificado, menos de 7 minutos por kilometro y me pregunte hasta cuando duraria el hechizo. Mi capacidad de sacar cuentas matematicas y promedios estadisticos hasta ese momento no se habia atrofiado del todo. En 2 horas con 58 minutos llegue a lo que mi reloj marco como el kilometro casi 26, el puesto de abastecimiento PAS Colorado 1. Iba segun mi planificacion, mi pronostico hasta ese punto se cumplia a cabalidad. Inverti cerca de 5 minutos en abastecerme. Tome caldo, un vaso de cocacola y llene el camelbak de agua con el fin de utilizarla para ingerir los sobres de power gel en un futuro muy proximo. Me quite la chaqueta, totalmente empapada y humedecida, y la ajuste en el bolso. Ahora mi dorsal estaba a la vista de todos. Paradogicamente hasta ese punto coincidimos con los corredores que participaban en los 42 kilometros.

Senti algo de frio por no tener la chaqueta puesta, pero necesitaba secar un poco el sudor que hasta ese momento me tenia totalmente mojada la parte inferior del cuerpo. Conserve el gorro y los guantes y prosegui mi camino con el estomago algo lleno. Como era de suponer, baje el paso hasta que el estomago me permitiera aumentarlo progresivamente. El terreno, aunque se tornaba pendiente, conservaba la misma poca vegetacion, asi como senderos limpios donde era dificil tropezar con alguna piedra o raiz. En ese trayecto me tope  con dos venezolanos, uno que hacia los 100 kilometros, al que salude y dije que iba de tercero y otro que hacia 84 kilometros, al que igual salude y dije que iba ganando la carrera, lo cual no me creyo aunque mi observacion era cierta. Se veian fresquitos los condenaos!, como corriendo un 10k.

En alguna parte el camino se despejo tanto que mostro un terreno pedregoso, asi como empinado, resbaladizo y de muchas piedras sueltas. Subiendo a la cima de Quilanlahue tome un sobre de power gel y al cabo de unos minutos me senti con energias de aumentar un poco el ritmo hasta ese momento un poco decaido. Creo que me excedi en el ritmo en los primeros kilometros. Logre alcanzar a 4 o 5 personas en la subida, a las cuales pase sin hacer un gran esfuerzo. Incluso pedi a uno de ellos que me tomara una foto ya que minutos antes lo habia visto con una camara fotografica. Lastimosamente tambien se me atrofia la cualidad de recordar dorsales, y mucho mas, caras desconocidas. Me sorprendio la cruz en la cumbre de Quilanlahue y una persona anotando mi numero de dorsal e indicandome el camino a seguir. Una larga bajada, una empinada pendiente y un terreno (tierrero) muy arenoso...que fastidio nuevamente!. Afortunadamente ya le habia tomado el truco a la bajada. Coloque en mis oidos el mp3, sabiendo que seria la ultima vez que lo escucharia funcionando y para mi sorpresa sonaba una cancion que me puso a correr. En 20 minutos llegue al punto de abastecimiento PAS Quilanlahue despues de volar por esa bajada y dejar a tres o cuatro personas en el camino.

Recuerdo la sensacion al bajar, no habia camino que seguir, asi que iba haciendo el mio. Detras de mi una polvorienta estela de tierra o arena, como si mis zapatos fueran dos inmensas ruedas de camion. La nube de polvo era tan densa que era imposible ir acompañado por alguien...por eso me dieron paso las tres o cuatro personas que adelante por ese sector. Todo mientras escuchaba en mis oidos una de mis muchas canciones favoritas sonando en el mp3. Se hizo rapido este trayecto y cuando menos lo espere me sorprendio ver el establo del PAS Quilanlahue 1.

Que risa me dio escuchar personas en el establo pegandome gritos y llamandome porque me habia desviado del camino al final de la bajada. La verdad estaba tan desubicado que no tenia idea adonde me dirigia. Al cabo de algunos segundos me ubique en el espacio percatandome que ese era el famoso PAS. Llegue y lo primero que hice fue quitarme los zapatos, las medias y sacudir todo aquello lleno de tierra. Para la proxima utilizo unas polainas, sin duda, eso de tener montañitas de tierra debajo de los dedos no es muy terapeutico al correr. Justo 5 horas y casi 37 kilometros marco mi relol en ese lugar. Me tome un par de fotos con Reinaldo, otro de los venezolanos que participaba en los 84 kilometros y con quien habia coincidido alli. Tome un poco de caldo, un vaso de cocacola, comi media empanada y al cabo de 5 minutos parti de alli hacia el retorno. Solo un detalle, un pequeño detalle... estaba fundido, explotado. Quiza el estar esos 5 minutos alli me habia enfriado, pero, cuando sali trotandito me di cuenta que comenzaba otra carrera, muy diferente a la que venia haciendo. El momento de abandonar el primer objetivo finalmente habia llegado, el cual acepte con algo de resignacion. Ahora a defenderme y dar la satisfaccion a mi esposa, amigos y conocidos de verme cruzar la meta dignamente.

Debo reconocer que desde el establo al retorno era un "paseo". Un camino realmente comodo que se podia hacer 100 % corriendo, el asunto es que mi cuerpo ya no daba para mas. A pesar de todo, trote todo ese trayecto e incluso hasta pude contar a 8 o 9 corredores delante de mi, ya devolviendose y que realmente no estaban muy lejos. Si en ese momento ubiese tenido la fortaleza y voluntad de alcanzarlos otro gallo cantaria... si me llevaban 10 minutos era mucho. Nadie me paso, pero tampoco pase a nadie, mi trote era suave, muy suave. Se me habian ido las energias. Sentia el estomago lleno, logico, acababa de comer y comenzaron a darme algunas puntadas. Y no era un asunto mental. En poco mas de 40 minutos llegue nuevamente al establo de Quilanlahue, un tanto agotado. Me encontre con el amigo Elias, otro de los venezolanos que estaba participando en los 100k. Me asitio un poco, se le veia fuerte. Me busco una cocacola y al cabo de muy pocos minutos partimos juntos de alli con un trote muy suave hasta que la subida nos obligo a caminar. Era un camino tipo pista, ancho, una via rustica por la que podia pasar un vehiculo de traccion.

Conversabamos acerca de nuestras sensaciones y como habiamos visto hasta ese momento la carrera. Le dije que venia muy disminuido y la verdad fue que en ese instante me di cuenta que nunca me habia sentido comodo en la carrera desde que se dio la largada. Al cabo de algunos minutos un corredor de 100k nos estaba alcanzando y le dije a Elias que no se dejara, que si se sentia con fuerzas que se fuera detras de el, que yo luego lo alcanzaba (...ponte a creer en pajarito preñao...). Que se dejara de esas mariqueras de querer llegar a la meta juntos tomados de la mano!...vete pana...porque si me recupero no te voy a esperar, fue lo que no le dije...

Elias se fue detras del argentino!, seguro que lo era, trotandido...yo tambien trotaba pero muy suave y al cabo de algunos minutos me dejaron el "pelero" porque no los volvi a ver!. A ninguno de los dos.

Despues recuerdo llegar al PAS Colorado 2, casi muerto y con un trote de espanto. Habia caminos como praderas, realmente faciles de correr, con poco a nada de dificultad que en otras situacion ubiese pasado volando...pero no esta vez. Poco mas de 7 horas y 50 kilometros en mis pies. Mas rapido era ir caminando. Las puntadas en el estomago no me dejaban tranquilo. Me detuve, no recuerdo cuanto tiempo, dos o tres minutos, sentado en una silla, viendo pasar corredores de todas las distancias delante de mi. Tome un vaso de cocacola y decidi pararme y seguir, lento pero seguro!. Se me hizo interminable el trayecto de la pampa e ir por el sendero aledaño a esta. Recuerdo haber caminado unos 200 metros antes de ponerme en movimiento nuevamente con mi precario andar, solo para ver un grupo de 3 o 4 corredores alcanzarme y por supuesto adelantarme sin piedad. Lo que realmente me perjudicaba eran los trayectos planos, donde no se bajaba como tampoco se subia.

Interminable se me hizo el trayecto hacia el proximo PAS, Los Bayos, a pesar que mantuve el precario paso, soportando puntadas a ambos lados del estomago. Creo que no habia hecho digestion de la comida, porque lo sentia inflado. Apenas llegue al puesto de abastecimiento me volvi a sentar en una silla plastica. Las personas alli me vieron cara de querer una manta termica. Me la ofrecieron y me dijeron que me la pondrian para que no me "enfriara". Les dije con gracia que no se preocuparan que venia bastante frio desde hacia un buen rato, con el pulso mas bajo que he tenido en toda mi vida.

Hasta ese momento pense que, como mucha gente me habia adelantado, iba muy atras en el peloton...hasta que vi llegar al puesto de abastecimiento como a 10 personas...y todas de 63 kilometros. Y me disculpan la groseria...apenas los vi llegar, se me salio un gran "coño de la madre", tanto hablado(en voz baja por supuesto) como pensado, que seguro los argentinos saben que significa porque tienen una groseria similar. Terminar con dignidad no es que te pasen 10 personas faltando 5 kilometros para la meta...definitivamente no lo es.

Pero eso no cambiaba mi situacion, porque igual estaba fundido y poco podia hacer...ademas eran 10 corredores, incluidas dos chicas...asi que los vi llegar al PAS y tardar menos de un  minuto en partir. Pregunte a una de las personas del PAS cuanto faltaba para la bajada...y pedi me dijera la verdad. Esta persona me dijo que venian un par de cuestas y que luego de eso una larga bajada...te lo juro por mi madre!!!, confeso. Al cabo de un par de minutos me pare de la silla y comence mi suave trotecito por un camino realmente limpio y despejado. Aun podia ver a 200 metros al ultimo de los corredores del grupo de 10 que habia visto en el PAS.

Vaya sorpresa me lleve en la primera cuesta cuando alcance a algunos de esos corredores, literalmente iban "pariendo". Tambien iban fundidos porque los pase sin mucho esfuerzo. En realidad me percate que aun tenia fuerzas para echar  "el resto" y ese era el momento adecuado. Asi que me di la oportunidad y en plena subida comence a adelantar a cuantos tuviera a mi alcance. Asi sucedio en la segunda y ultima cuesta, un poco mas empinada y cuyo final marcaba el principio de la larga bajada despues de atravezar una via asfaltada a la cual llegue, incluso con puntadas en el estomado, me pase el switch y me lance sin frenos, "literalmente" hablando, por esa larga bajada de tierra. Recuerdo haber pasado a 3 o 4 corredores mas, los ultimos fueron dos de la distancia de 84k que los venia viendo desde el kilometro 50 y quienes llegaron juntos, con el mismo tiempo a la meta, segun pude posteriormente ver.

Diez minutos despues de comenzar a bajar estaba en el pueblo de San Martin. Alguien me dijo que faltaban 10 cuadras llanas, que no era poco para mi precaria condicion. Solo tenia dos preocupaciones, que no me alcanzaran los que acababa de pasar, por lo cual varias veces voltee la mirada...y tratar de alcanzar a quien tenia como a 200 metros, que sin duda al verme acelero el paso. Cuando vi que no lo alcanzaria corri relajadamente acercandome cada vez mas a la meta sin presion. Cruce hacia la Avenida San Martin, solo cinco cuadras me separaban de la llegada. Ya llegando, las personas en las calles no dejaban de auparme, vamos flaco!, vamos flaco!. Faltando muy poco para llegar me tope con mi esposa, me felicita, me detengo y nos damos un beso. Me dio la pequeña bandera de Venezuela que habia olvidado en la posada y ondeandola pude escuchar como el presentador anunciaba mi numero, y el nombre de mi pais, en los ultimos metros antes de pisar la alfombra final. Asi terminaba todo aquello.

Me felicitaron amigos venezolanos tan pronto cruce la meta, incluso me tome un par de fotos justo en ese instante con ellos, quienes estuvieron pendiente de todos los corredores a lo largo del dia, asi como mi esposa, dando animos, inmortalizando con fotos y videos aquellos momentos.

No puedo negar la gran decepcion que senti para conmigo mismo por el tiempo que habia invertido en terminar la carrera tomando en cuenta las espectativas que tenia antes de partir y para lo que habia entrenado. Aspiraba mas que una 23° posicion general y un 6to lugar en la categoria, pero me reconforta pensar que en un futuro proximo lo puedo hacer mucho mejor, ya vendran otras carreras, otras oportunidades. No fue mi mejor momento, no fue mi mejor dia, pero siempre existira la motivacion para aprender de las derrotas y convertirlas en experiencias productivas y enrriquecedoras.

Y aunque mi esposa y yo solo estariamos en San Martin de los Andes hasta el dia siguiente, esa noche celebramos el mas valioso valor humano, la amistad, que cultivamos a lo largo de semanas, personas desconocidas y de culturas diferentes, unidas por este deporte. Ganamos todos y nuestra ceremonia de premiacion fue sin duda compartir con los buenos nuevos amigos Gamal, Claudio, Hernan, Miguel y Roberto, asi como con sus esposas e hijos, en el quincho de la cabaña donde se alojaban, y comer del asado al que fuimos por ellos invitados. Comiamos, cantabamos, tomabamos, hablabamos y reiamos alegremente, hasta que intentabamos levantarnos de la mesa y recordabamos la huella que habia dejado en nuestros cuerpos la Patagonia Run...



Gracias Totales Amigos. Por cierto, "Cuando pase el temblor" fue una de las tres o cuatro canciones que escuche cuando bajaba de la cima de Quilanlahue.



3 comentarios:

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sabina moon dijo...

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Cristian Molina dijo...

Amigo! que buena crónica! la disfruté muchísimo de principio a fin. Muy detallada y emocionante.
Te cuento que yo me anoté para correr los 70kms de esta carrera este 9 de abril de 2016. Sería mi primer ultra! he hecho un K42 y otro maratón en calle y estaba buscando relatos sobre esta carrera para prepararme. Igualmente, es muy probable que no vaya pues estoy con una tendinosis en el aquíles derecho desde que hace varios meses no me deja ni trotar.
Voy a buscarte en Endomondo :)

2 cositas, de "hincha huevos" que soy :D
DNF viene de "Did not finish" ("no terminó") ( https://en.wikipedia.org/wiki/Athletics_abbreviations )
y el nombre de la provincia es "Neuquén" (https://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_del_Neuqu%C3%A9n )

Ojalá nos crucemos en alguna carrera en el futuro!
Abrazo gigante de otro argentino
Cristiam M