viernes, 9 de octubre de 2009

Lo Bueno, Lo Malo y Lo Feo : UTMB 2009


Lo Bueno

En Chamonix, apilados en la salida, aqui faltaba cerca de 15 minutos para la partida.


Lo prometido es deuda, aquí les presento la primera parte de mi gran relato, me he tardado mas de lo esperado por diferentes motivos. Creo que pudiera editar un pequeño libro con esta larga narracion, con esto quiero decir que esto es largo señores. No soy escritor, tampoco pretendo serlo, pero si lo fuese, no pudiera encontrar alguna manera de plasmar en lineas lo vivido en esta carrera, simplemente es imposible trasmitirles al 100% las alegrias, sufrimientos, optimismo y dudas. Nadie nunca sabra por lo que realmente pase. Lo anterior es la excusa perfecta para decir que no se como empezar esto, pero hare el intento.

Muchos saben que termine, pero nunca nadie sabra por lo que pase.


Cuando escuche la famosa tonada del Vangelis, 1492 La Conquista del Paraiso, se me aguaron los ojos. Un momento magico, me ataco el miedo, la emocion, el estres, senti ansias y hasta los labios se me resecaron. El momento que habia visto y escuchado en infinidad de videos lo tenia ante mi, no lo podia creer, casi lloro de la emocion, no es paja. Justo el instante que habia esperado desde hacia un año, cuando ilusamente y sin saber la magnitud real de la carrera que me tenia en el pueblo de Chamonix en Francia, me encontraba en medio de una gran masa de personas de habla, costumbres y tradiciones diferentes, incluso olores diferentes, muchacho!!!, habian matado al diablo mismo y estaba en pleno proceso de putrefaccion por alli cerca. Parecia que se habia detenido el tiempo y mis ojos seguian aguados, no se si por la emocion, la hediondes o porque estaba a punto de llorar de la vaina tan arrecha que me esperaba, me cague pero puedo asegurar que el mal olor no provenia de mi. Eran casi las 6:30 de la tarde.

Los que estaban en la punta. Se puede reconocer a Marco Olmo, Dawi Sherpa, Topher, Kerry, todo lanzas, crema y nata de las carreras de montaña. ¿Tienen cara de asustados?, no se, pero lo que si se es que son seres humanos igual que nosotros.


Aun no he podido olvidar el "despelote organizado" que habia en la partida, gente por doquier, corredores vestidos con las mas singulares pintas, coño habia de todo. Cualquier cantidad y tipos de indumentaria, en shores, licras cortas, licras largas, jerseys, gente con guantes, bastones, rambos del montañismo y hasta algunos con peluches, juguetes de niños, pelos pintados, en fin, se pudiera definir como una verdadera caja de sorpresas fusionado con un carnaval carioca. Un ambiente que dudo se viva en cualquier otra carrera en el mundo, no hay nada que se le parezca y dificilmente se le parecera. Un ambiente unico, señores, esta carrera es lo mas arrecho que hay, despues de esto puedo con todo lo que se atraviece en mi camino.

Pues si, uno mas del monton, alli estaba yo. Muchos como los españoles con sus banderas, pequeñas y otras no tanto. Lo bueno de estar tan atras es que nadie te va a llevar por el medio.


Senti respeto por todos esos corredores, sin duda muchos experimentados, he aprendido a no subestimar a nadie en este tipo de carreras, si hay algo que he sabido reconocer es la humildad con la que se tienen que afrontar estos retos inhumanos. El que menos puja, puja una mapanare. Y yo, con mi indumentaria sencilla, un morral diseñado y confeccionado por mi mismo a partir del camelbak hidroback, unas 6 barras de isostar, dos chaquetas (una rompeviento y otra impermeable porque no tenia dinero para comprarme una multifuncion, sumado a que tambien una famosa tienda en Caracas, curiosamente patrocinante de este evento, no quiso colaborar con los unicos 4 Venezolanos que, por primera vez, hacian una carrera de tal envergadura, representando al pais que les permitio instalar una franquicia en el mismo, como si fuesen a quebrar por 4 chaquetas, ¿esa es la voluntad de ayudar que tenemos los venezolanos a nuestros coterraneos representantes en otras tierras?, no me jodan!, no hay excusa que justifique tal accion, gustele a quien le guste) y otra licra termica, de repuesto y para ponerla encima de la otra cuando el frio me comenzara a golpear, mas todo lo que pedia la organizacion, queria ser uno de los que menos pujara. Un momento que a pesar de haber pasado mas de un mes, no he olvidado, el Vangelis me hizo poner los pelos de punta. Primera vez en mi vida que casi lloro en la partida, siempre me han dado ganas, pero en la llegada.

El material a llevar, un 75 % puesto. El bolso como tal pesaria unos 2 kg con 700 gramos con dos red bull de liquido. ¡Muchacho!, milagros para llevar lo menos posible necesario. Estaba aterrado porque muchos decian que el frio era arrecho, yo soy una mami con el frio, asi que decidi correr con el jersey, cosa que nunca en mi vida habia hecho, ademas de con una camisa encima. Ligue que las dos chaquetas me protegieran, mas los guantes y el gorro. Tambien los zapatos que he usado en todos mis ultramaratones, tan fieles como mi camelbak.


Era uno mas del monton, mas bien de la ultima parte del monton, porque cuando mi familia, dicese de mi esposa Maria, mis hijos Ian y Martina, los primos Jose y Anita y su hija Luisana, nos percatamos, ya no habia sitio en la partida. Ilusamente intentamos buscar un sitio para hacer buenas tomas fotograficas y de video. Como dicen en mi pueblo, habia gente como arroz picao. No me cabia la menor duda que estaba entre los ultimos de una de las cuadro o cinco ramificaciones que daban a la calle principal de la partida, frente a la Iglesia del pueblo de Chamonix, en Francia. Y aunque tenia a casi 2000 corredores delante de mi eso no me preocupaba mucho, ya conozco como se debe arrancar en este tipo de carreras. En mi interior pude dominar la bronca que me daba estar tan atras en el peloton..., los agarro en la bajaita, decia mi otro yo.


A segundos para que soltaran a todos esos caballos desbocados...,¿cuantos km es que son?.


Habia altavoces por toda la plaza y la organizacion animaba esos momentos previos a la partida. Se escuchaba gente hablar, pero no entendia una papa, todo en frances, de vez en cuando en ingles e italiano, la verdad que tampoco entendia una papa, igual y aunque escuchaba no le prestaba atencion, yo estaba y no estaba alli. Mi cabeza estaba en otro lado, luego, con el tiempo y al ver los videos pude entender perfectamente todo lo que se decia en ingles. Tambien habia una gran pantalla que en vivo colocaba los diferentes sitios de la partida, corredores saludando, otros desprevenidos, otros muy animados, y otros como yo que no sabria definir que cara tenia. Aparte de corredores habia muchisima gente, familiares de corredores, cruces de miradas, algunas encontradas, tampoco olvido esos rostros, muy particulares, como queriendo decir algo, como queriendo dar animos pero sabiendo que eso no seria suficiente para la gran epopeya, inhumana como ya comente. Ciertamente muchas de esas miradas iban directamente hacia el dorsal porque alli estaba dibujada la bandera de tu pais de origen (mas bien de residencia). !!! De puta madre, casi me da torticulis de tanto bajar la mirada a los dorsales buscando a alguno de habla castellano, a quien poder trasmitirle de viva voz mi gran cagazon. Muchas banderas pude reconocer, pero predominaban sin duda los franceses, seguidos por los italianos. Llegue a ver muchos suizos y alemanes, algun que otro norteamericano, japoneses vi de mas, siempre muy animados, algunos españoles y otras banderas que ni puta idea por mis escasos conocimientos geopoliticos del orbe terrestre. Y no era el único que volteaba la mirada al dorsal, el ser humano, no importa de donde provenga, tiene las mismas reacciones de curiosidad, y tambien de pedanteria porque vi muchos dorsales con la bandera tapada con un trozo de papel o marcador.


Ya no quedaba era nada para el disparo final, jodido porque no se podia aplicar el dicho: cualquier vaina sales corriendo.


Gente en los balcones, que abundaban en los pequeños edificios de corte clásico y que rodeaban toda la plaza, asi como las calles aledañas. Gente, gente y mas gente riendo nerviosamente. A poco menos de 15 minutos encontramos un sitio adecuado para la salida, me despedi de mi familia, esposa, hijos y primos. Sus caras tambien reflejaban el miedo de mi interior. No habia nada que hacer, era inminente la partida. Camine unos pocos metros a lo ultimo del peloton mientras mi esposa tomaba fotos y filmaba todo aquello. Coño, estaba a escasos minutos y no lo podía creer, allí estaba yo cumpliendo “mi sueño” (o cruel pesadilla) de estar en tan temida carrera. A menos de un minuto me dieron ganas psicológicas de ir al baño, mi esposa me acompaño hasta esos momentos finales donde me veia apilado y confuso dentro de ese monton de gente. Tomo fotos y filmo justo el momento en el que me hacia la acostumbrada señal de la cruz que fue cuando termino una cuenta regresiva en frances, tambien en ingles e italiano, que porsupuesto no quise entender, pero que supe que era el momento de la verdad por la gran ovacion que se escucho. Memorable ese momento, no lo he olvidado, esta grabado, lo recuerdo claramente, veo el video en mi mente en camara lenta una y otra vez.

video

La Señal de La Cruz, vease detenidamente en vivo y directo, en la esquina inferior izquierda.


Y dieron la partida, mentira que la gente no sale esmachetada. Todo tiene su precio, salvo que seas elite te colocarian en primera fila, sino, entonces a llevar sol por lo menos 3 horas de planton para que nadie se te colee, eso si, tendras el camino libre un buen rato.


La estampida de corredores en las angostas calles de Chamonix abarrotadas de personas.


Pasaron unos segundos, diria que un minuto, para que se movieran las personas delante de mi. Realmente estaba bien atras. Sonaba el Vangelis aun y yo caminaba acercandome a la salida, gente aupando, gritando euforica por todos lados. "Allez", que significa "vamos" en frances, era lo que mas se escuchaba y en mi caso, entendia. Camine apilado quiza unos 300 metros hasta que por fin pude medio trotar. Gran parte de ese primer kilometro era muy angosto, la calle abarrotada de personas a los lados y barandas que evitaban que interrumpieran a los corredores. Eso si, muchisimas personas volcadas a las calles en este evento mundial del deporte de montaña, no se de donde salio tanta gente, en su mayoría, diría que todos, muy amigables o por lo menos aquellos que no fueron atropellados por la gran estampida de corredores.


Pendones en postes, las señales de que por alli era la cosa.


Pues si, alli estaba yo, semicaminando-trotando, saludaba a todos, daba la mano a quien me la extendiera, la levantaba en señal de aceptacion y agradecimiento. Mi nombre lo escuche muchas veces, "allez Jesus", porsupuesto que estaba en el dorsal bastante grande, aunque reconozco que la primera vez que lo escuche voltee desesperado para ver quien lo pronunciaba, despues cai en cuenta. Solo habian 8 “Jesuses” en la gran gara y yo era uno de ellos. Lo que es la emocion. Fueron momentos en los que olvide que estaba trotando y estaba mas pendiente de dar la mano a alguien, saludar o simplemente observar el ambiente de fiesta en el lugar. Tambien de ver otros corredores, como estaban vestidos, que llevaban, el idioma que hablaban, la bandera en el dorsal, en otras palabras, chismoseando conmigo mismo. Que bolso mas grande!, que bolso mas pequeño!, coño!, ese carajo con un koala ¿como piensa llegar?, ¿para que coño sera eso que lleva en la rodilla?

"Allez Jesus". La camara de alguna persona capto justo el momento en el cual agradecia con el gesto de levantar la mano y sonreir a la persona que se habia dado a la tarea de leer en mi dorsal mi nombre y aparte de eso pronunciarlo perfectamente porque es probable que haya sido un frances.


Pero baje a la realidad y comenze a enfocarme en la carrera, mi carrera. Un dia antes pensaba que no la terminaria, aun incredulo en poder correr/caminar/arrastrarme por 166 km. La debilidad esta en la mente unicamente. En entrenamientos no llegue a hacer mas de 50 km (siempre en el P.N. El Avila) y nunca mas de 11 horas continuas. Un dia antes, y alojado en una cabaña de montaña, a 5 km de Courmayeur, a poco mas de 1500 msnm, poco despues de las 10 de la noche, me preguntaba como podia aguantar el frio hereje que hacia en ese lugar y que no era ni la cuarta parte de lo que haria a 2500 msnm y en horas de la madrugada, mas el cansancio, la fatiga y quizá hasta con el hambre. Como para despellejar a un pollo vivo: El Pollo Jesus Hulett. Y aunque lo sabia, el primo Jose, que no es corredor, al verme tan preocupado, en realidad nervioso, cagado y asustado, me dijo que este tipo de carreras es de cabeza, todo esta allí, en la mente, allí encontraría la clave para decifrar el milagro de los 166 km alrededor del Mont Blanc. “Solo hay que creerse que se puede conseguir” es la mejor frase que puede aplicarse a este tipo de proezas.

Como se me ve, concentrado, como quien no quiere la foto, manos en rodilla, una pequeña pendiente, aun ni una gota de sudor.


En el momento de la partida, se fueron todos todos esos pensamientos incongruentes, incredulos y malsanos. Instuitivamente o quizá por mi carácter descuidado, habia tomado la decision de no llevar mapa altitudimetrico, no queria saber nada de distancias, nada de cortes de tiempo, nada de apurarme para llegar a algun lugar. Habia decidido correr como lo he hecho siempre, quiza con un poco de cordura, pero correr siempre que pudiera y donde pudiera. Las subidas caminarlas y como decimos los venezolanos, como va viniendo vamos viendo. Llevaba un reloj casio, deportivo, con funciones muy basicas, el primero que compre cuando empeze a correr en el año 2001, el backup, donde nisiquiera puse el cronometro, solo ajuste la hora local que seria mi referencia de principio a fin. Para correr no hace falta dotarse de excentricidades, sino vean a Marco Olmo con su reloj de manecillas. Ciertamente es que tambien los relojes de ultima tecnologia que he tenido me los han robado.


Al cabo de 2 o 3 kilometros de semitrotar-caminar, comenze a pasar a muchos corredores, por los lados, tratando de colearme, de derecha a izquierda y viceversa y hasta muchas veces sin respetar mis promesas iniciales de competencia, trotandillo en pequeñas subidas. Muchos corredores me veian y pensarian que no duraria mucho, presumian que me reventaria mas temprano que tarde, pero no le pare bolas a eso, yo estaba haciendo mi carrera a mi estilo. Ahorita puedo decir con absoluta propiedad que nunca me revente.


Y asi fueron pasando los minutos, transitando por un sendero de tierra, a veces ancho otras angosto, tipo pista forestal, con poco desnivel, una que otra subida aunque en gran parte falso plano hacia abajo. Ya lo sabia, habia estudiado completamente la ruta y esos primeros 8 km eran justamente asi como los estaban sintiendo mis piernas. El olor a diablo putrefacto se mantenia en el ambiente y es que hay que ver a 2500 carajos sudando al mismo tiempo y en el mismo lugar. Me ajustaba el bolso, tome un par de veces del Red Bull que llevaba mientras seguia chismoseando conmigo mismo. En carrera nunca supe de que posicion iba, no me "interesaba" mucho, pero sabia que si queria acabarla tenia que estar siempre por debajo de los 1100 corredores. Es decir, de los 2500 corredores, solo 1100 terminan. Tenia que estar de ese lado y mientras mas corredores pudiera pasar al principio mejor colchon al final.


Asi dejamos la parte "plana" y llegue a Les Houches (1035 msnm), el km 8 apenas, donde comenzaba una subida de cerca de 7 km, desde 1035 msnm hasta 1799 msnm para llegar a un sitio denominado La Charme. Mi primera impresión al llegar a Les Houches fue que habia muchísima gente de buen nivel, mucha gente salió literalmente disparada en la partida, el paso era de menos de 5 minutos por km, que para la distancia es un suicidio, por lo menos para mi nivel de pataruco en ultramaratones. Alli mismo, en Les Houches, estaba el primer avituallamiento, de solo liquidos y en donde previamente habia decidido no parar. Creo recordar que fueron 56 minutos los que inverti hasta ese lugar y aun estaba de dia. Observe menos gente que en Chamonix pero siempre dando animos, aupando y con el “Allez” de bandera. Camino a Le Charme, al principio una subida muy amigable, poco desnivel, en asfalto, que hice trotandillo y ya para el momento mucha gente caminando alegremente. ¿Por cuanto tiempo pensarian disfrutar la carrera?, esta bien disfrutarla, pero coño por algo están los cortes de tiempo y hay que mover las piernas. Porsupuesto que segui pasando gente e igual muchos me seguían mirando, aunque ciertamente no era el unico que trotaba.

Les Houches, se ve abajito. El UTMB nos daba la bienvenida con esta subida a Le Charme. Tambien se puede ver la bajada a Saint Gervais, el cielo no estaba asi de azulito.


En alguna parte deje de trotar y comenze a caminar, largos zig-zag y ya internados en la montaña por un camino de tierra, aunque despejado, donde se podía ver un largo tren de corredores. Igual y aunque ya caminaba, seguia pasando gente. No conversaba con nadie, solo caminaba hacia arriba, en mi típico estilo de ayudarme con las manos e inclinado levemente. Tambien se habia acabado mi chismoseadera interna, iba mas pendiente del camino, y de las sensaciones como el poco sudor que note hasta ese momento.


Recuerdo sentir cierta ansiedad para llegar a La Charme, quería ver que tan traumatica era esa primera subida en los que se invertían casi 800 metros de desnivel positivo. En el mapa se veía no muy fácil, sin embargo nunca supe cuando llegue ya que cuando me percate ya estaba bajando, y a un ritmo sostenido, en dirección a Saint Gervais (807 msnm), el km 21.

En un largo ciempies de corredores, aun de dia pero oscureciendo, pasos cortos y rapidos, aprovechando lo mas que pudiera de la luz del dia.


Dicha bajada me sorprendió, y pensé, oye que fácil fue esa subida de casi 800 metros de desnivel positivo, que casi ni sentí, aunque incrédulamente seguía bajando. Se hacia de noche, empezaba a oscurecer. La bajada un tanto escabroza o era que la noche estaba haciendo de las suyas. En un par de veces: “…hey , the camelbak is open ...” le comente a un par de corredores, entonces estos me agradecíeron que me detuviera a cerrarcelos. Y seguía bajando, en algunos trayectos chuleándome a otros corredores quienes habían dejado la pereza y se habían detenido a colocarse el frontal, mientras el mio estaba en algún lugar de mi pequeño bolso. Reconozco que me dio pena mi actitud, pero no quería pararme, se me vino a la mente una famosa cancion de la cantante Kiara. Habia decidido sacar el frontal en Saint Gervais, asi que por un buen rato hice malabares con mis piernas, aumente el ritmo considerablemente siguiendo a alguna persona con frontal, que demás esta decir, a esta altura aun había bastante gente corriendo como si fuese una media maraton. E iba pensando, coño, voy sin frontal puesto, además que no cargaba las pilas de repuesto, capaz que algún juez de carrera se enamora de mi y pilla mi falta. Toy listo, 30 minutos de penalidad. Pero nunca sucedió, quizá por eso al llegar a Saint Gervais (km. 21) desesperadamente saque el frontal del bolso para no despertar sospechas.


Ya de noche, la llegada a ese lugar fue sin duda uno de los mejores recuerdos que me quedaran por el resto de mis dias. Llevaba poco mas de dos horas y cuarenta minutos echandole pichon. Muchisima gente,y MUY animada al entrar al pueblo y en TODO el pueblo. Todos te daban la mano a través del pasillo peatonal que habían colocado hasta el avituallamiento. No era un pueblo pequeño. Choque las manos a muchos niños que sin conocerme la extendían, también escuche mi nombre varias veces. Coño, toda esa gente hacían que uno sintiera que iba en el primer lugar. Inscripcion a la carrera, 150 euros; pasaje de avion, 3000 euros, pasar a 5 minutos por km chocando manos de personas a lo largo de, ¿1 km?, no tiene precio. Un gran valor agregado. Me quiero ir a Francia. Envidio que en mi pais no exista este tipo de actitud hacia el deporte. Y nunca la habra, desgraciadamente.


El avituallamiento era un poco mas completo que el anterior. Me detuve, comi un cambur, una naranja, un trozo de pan también, no recuerdo, pero creo que un plato de sopa o consomé, también dos vasos de cocacola. No se como cupo todo eso en mi estomago. Llene el bidón que llevaba al frente con ½ litro de agua, también tome un trozo de cambur y lo coloque en un bolsillo de mi camisa y segui mi camino, siempre trotandillo. Si perdi 3 minutos en dicho sitio fue mucho. Baje un poco el euforico paso que me habia trasmitido la emocion de Saint Gervais. Seguía pasando gente y aunque ahora se que iba en la posición 534, en el momento pensaba que iba de 1700 0 1900, por lo que no dejaba de trotar mientras me lo permitieran las subidas poco empinadas. Iba un tanto desesperado, procurando thacer un trote alegre y constante, siempre que el camino lo permitiese y creanme que lo permitia.


Despues de Saint Gervais (807 msnm), segui con la misma tónica, ya con el frontal puesto, trotandillo, saludando a personas que habían en los alrededores y pasando corredores que, iban caminando o bien trotando mas lento que yo. Realmente no me pareció muy complicado mi andar para llegar al próximo punto de control que era Les Contamines (1160 msnm), el km 30.9. Por supuesto que había lugares que dejaba de trotar y caminaba. Montaña adentro, senderos oscuros, solo los frontales haciendo su función y, sobretodo, muchisimos corredores delante y detrás, muy cerca los unos de los otros. La familia me esperaría en dicho puesto de control y yo de bocon me había comprometido con ellos en llegar a las 10:30 p.m. para que me vieran pasar, tomar fotos y el apoyo moral correspondiente después de 30 km. de carrera continua.


Aunque le dije a Jose que llegaría a la hora antes indicada, en mi interior sabia que dicho pronostico era muy audaz y optimista, de mi parte. A las 10:42 llegue a un ambiente similar a los anteriores lugares después de salvar un empinado sendero. Trotandillo entre a la comunidad, a la calle de asfalto que recorri en toda su extencion hasta donde estaba el avituallamiento, era un camino con algo de pendiente y allí iba yo, pasando gente que iba caminando.


Muy cerca del embudo al avituallamiento me sorprendió el primo Jose. Me había avistado, no recuerdo que me dijo, algo asi como vamos runner!, y bueno alegría en su rostro y en los de los demás. Me detuve y salude a todos al estilo Italiano, besos en ambas mejillas, menos a Jose por supuesto. Me tome un par de fotos. Ellos habían hecho amistad con algunas personas que por esas cosas de la vida, tenían parientes venezolanos. Alli estaba la bandera de Venezuela, ¿mi país?, con la cual estas personas me tomaron fotos que aun no he visto donde estan. También bese a mis hijos. Todos estaban allí, habían pasado trabajo para llegar a ese lugar, como muchos en la misma situación, calandose una larga cola, solo a verme por escasos 5 minutos mientras yo utilizaba el avituallamiento. Me preguntaron como me sentia y les respondi que: para las horas corriendo (4 horas con 8 minutos), la distancia recorrida (30.9 km) y el desnivel positivo acumulado (1453 metros), me sentia con algo de cansancio pero con muchas fuerzas por gastar.

Algun familiar me tomo esta foto llegando a Les Contamines, como se ve, venia trotandillo. Salude a todos al estilo italiano, nada!, tengo que pararme para agradecer, la excusa perfecta para detenerme unos segundos.


Comiendo pan en Les Contamines. La pared en cualquier maraton, 30.9 km. para mi solo la 6ta parte de carrera, lo mas comodo, el calentamiento pues.


Tome una sopa, comi un pan y tome dos vasos de cocacola, también llene nuevamente mi bidon con agua. Sali de ese puesto de control en la posición 431, pero yo no lo sabia. La verdad que ni quería preguntar para no presionarme. Finalmente me despedi de mis allegados, vi alegría en sus rostros, mi carrera continuaba sabiendo que quizá la próxima vez que los viera seria el km 79 en Courmayeur, casi a mitad de carrera si todo seguia bien, y como habíamos previamente acordado. Esta vez le dije a Jose que quiza llegaria a las 11 a.m del otro dia, que igualmente tenia chance de llegar hasta la 1 y 15 de la tarde en caso que el hombre del mazo haga su aparicion. Cuando los vi quedarse en Les Contamines mientras yo seguia mi camino, sentí un poco de vacio en ese momento, ahora si que estaba solo compañeros.


Saliendo de Les Contamines. Como entre, sali, trotandillo, alla se me ve.


Al salir de Les Contamines me di cuenta que el red bull que llevaba no se estaba entendiendo muy bien con mi estomago, entonces decidi no volver a tomarlo, aunque lo conserve para un posible caso de emergencia. Como fuese, me había alimentado e hidratado acorde a como me había exigido, aprovechando al máximo los avituallamientos sin tapuzar el estomago de las miles de vainas que veía. Ironicamente solo tapuzandolo de las cosas que conocia. Algunaes veces me vi tentado a comer otras cosas que no conocia pero me decia, mejor no inventes...


La noche, que hacia un par de horas había hecho acto de presencia, se hizo acompañar del temido frio, que tímidamente fue apareciendo. Uno o dos dias antes habia decidido como vestirme: una licra larga color negra, no la termica, un jersey manga larga color negro, ambas cosas para mantener el calor; Encima del jersey una camisa manga corta con compartimientos para las barras. Vestido de negro sabia que me sentiria acalorado al principio de la carrera pero tomando en cuenta que solo dos horas serian de dia, era buena idea apostar por salir con algo de proteccion para el frio futuro. Esa idea la tome de algun forista en la pagina de El Atleta que comento que iniciaria la carrera preparado para el frio. Entrada la noche yo seguía con la indumentaria con la que había salido de Chamonix y guapeando, olvidando por un rato que soy del Caribe. Lo que siguió fue un camino, en algunos trayectos tipo pista, que incluso pasaba por un camping, bastante comodo, impelable para correr y seguir pasando gente, como efectivamente hice sintiendo como mi estomago digería la comida que recién había comido.


Llegue a un sitio que reconoci de inmediato, Notre Dame de la George, km 35 a 1260 msnm. Lo había visto en el video oficial del año 2008. Antorchas alumbraban el lugar. Hasta allí iba trotando, luego me detuve a caminar, la subida me obligo. ¿Dije que había mucha gente eufórica gritando allez?, pues, aunque era un lugar recóndito en la montaña, había tanta gente como en los lugares poblados. En realidad amigos, esto no había comenzado, ahora era que venia lo bueno.


Lo que seguía era una larga subida, en un terreno bastante abrupto, muy poca vegetacion, practicamente no había camino, y el que había no se podía ver por la densa neblina. Piedras sueltas donde miraras, y mojadas para mas, a la intemperie practicamente. Varias veces pensé que el frontal estaba dañado, el efecto que producía con la neblina era contrario a la función de debía desempeñar y por supuesto que hacia un FRIO arrecho. No recuerdo las veces que me puse la mano en la boca y expire para que saliera humito, que divertido!!!, que pajuo yo. En otras palabras, ya esto no era color de rosa, por algo las personas dando animos habían desaparecido del todo y repentinamente. Lo que me temia, y que había visto a través del google earth, días, semanas y meses antes, venia con todo y ñapa incluida. El google earth me mostro lo hostil del camino, desde arriba, por internet y en 3D ya se veía bastante feo.


Titiriteando, aguantando y guapeando con el frio, seguía subiendo, quiza producto de la flojera a detenerme a poner las chaquetas y “ver quien era mas arrecho nojodas!!!”. Tambien me decía el otro yo: ”…vamos a ver hasta donde aguantas el frio Jesus..”. Asi, después de caminar, caminar y caminar, subiendo siempre, solo, alcanzando personas, sin conversación alguna, concentrado en no bajar el paso para que el frio no se apoderara de mi, llegue a lo que llaman La Balme, el km. 38.9 a 1706 msnm. Nada cambio para bien al llegar allí. El frio literalmente azotaba, mi flojera arrecha y mis dos yo no se ponían deacuerdo, asi que las chaquetas seguían en el bolso. Recuerdo que alcance a un corredor, iba a buen paso y segui con el un buen rato y asi fuimos alcanzando a otros. Recuerdo haber intercambiado algunas palabras en ingles con el. No creo que nos hayamos entendido porque el frio no dejaba pronunciar correctamente las palabras. Por supuesto que por la neblina tampoco le vi el rostro y mucho menos su dorsal. Como sea: “I from Venezuela!”, “wow, realy?”, “yes, sure…”, “WOW”


Finalmente perdi mi batalla contra el frio al llegar al Col du Bonhomme a 2329 msnm, el km. 42.5. El primer maraton de 4, habia caido. En este lugar habían dos grandes carpas, tipo iglú, color amarillas, perfectamente instaladas. Solo un helicóptero pudo haberlas dejado allí, no había duda, pensé. Parecian carpas de seguridad, quiero decir, RESISTENTES A TODOS LOS EMBATES DE LA NATURALEZA. Una fuerte brisa fría caracterizaba aquel lugar, que por cierto me dio un KO cuando me pare para que vieran mi dorsal y lo pasaran por un dispositivo inhalambrico, para que quedara constancia que había pasado por allí. Solo el hecho de pararme 3 o 4 segundos me obligo a desesperadamente ir detrás de las carpas y comenzar a sacar las chaquetas, como sea.

Mapa altitudimetrico del sector mas temido de la carrera. TODOS pasarian de noche por alli. Yo habia leido que el lugar era duro..., en realidad es mas duro de lo que parece.


Una persona de apoyo logístico en el lugar, cabe destacar, “forrada de ropa hasta las medias”, comenzó a ayudarme, también desesperadamente. Saque la chaqueta roja, rompevientos y, con señales, esta persona me ayudo a ponerla; saque la segunda chaqueta, un impermeable, y con admiración y sorpresa en el rostro, que casi ni se le veia, esta persona me ayudo a colocarla; pero se trabo y parimos un rato, quizá unos 6 segundos, hasta que logramos ponérmela. Luego saque el gorro polar asi como los guantes. El rompevientos tenia una capucha que también la coloque encima del gorro y adicionalmente este me cubria parte del rostro. Despues de eso llene el bidón con casi ½ litro de agua y segui caminando rapido para agarrar calor. Incluso allí y después de perder ni un minuto, nadie me había alcanzado o por lo menos la neblina, que no habia desaparecido, asi me lo decia.


Segui, con el rabo entre las piernas por haber perdido mi batalla contra el frio, pero mas seguro y con el bolso mas liviano que el carajo. Aunque no había cambiado mucho el clima, la pendiente si había disminuido y en poco mas de 1 km estaba en la cumbre, el llamado Croix du Bonhomme a 2479 msnm, el km 43.8, donde finalmente comenzaba una larga bajada. Había un tal Refugio de la Croix du Bonhomme, vi algún letrero en el camino, pero la fulana construcción nunca la vi. Sin cambiar las condiciones climatológicas ni el terreno, comenze a bajar, animado porque había alcanzado a un pequeño grupo de corredores, particularmente a una pareja e iban a buen paso. Ella guiándolo y me puse entre ellos. La verdad, no creo que no se hayan dado cuenta que a propósito estaba justo alli y descaradamente. Y asi fuimos haciendo, en plena bajada escabroza, lo que mas me gusta de todo esto, pasar y pasar gente.


Al momento de escribir esto solo recuerdo que fui con ellos un buen rato, descaradamente me colocaba entre los dos, jodo la paciencia hasta inconscientemente es mi conclusión del porque lo hacia. En un par de ocasiones y mientras avanzábamos en la bajada de poco mas de 6 km hasta el próximo puesto de control, el tomo la iniciativa de ir adelante y yo lo deje, como dije, descaradamente. No se de groserías en francés, si dijeron alguna nunca lo sabre. Pareciese que querían llegar rápido al Km. 50, Les Chapieux, donde estaría un gran avituallamiento. ¿Y porque negarlo?, yo también quería llegar rápido a ese km. 50. Eso significaria que ya un tercio de la carrera estaba hecha. Un primer logro, porque había leído que los primeros 50 km de esta carrera eran como 100 km en otra carrera “normal”.


La unica vez que me cai fue en ese trayecto. Lento no iba e ironicamente la pareja a quien chupaba rueda, se detuvieron y ayudaron a pararme. Me dijeron algo que por supuesto no entendi, que no escuche o era que el coñazo me habia hecho ver estrellas. Me raspe la rodilla derecha, senti (porque la oscuridad no me dejo ver), que sangraba un poco pero no le pare porque tampoco fue una gran caida. El sendero, pedregoso, humedo y resbaladizo, mas la oscuridad, hicieron que pusiera el pie en una zanja. Una replica de la caida en la skyrace en Caracas. Afortunadamente sin las mismas consecuencias de aquella vez. Me levante rapidamente y segui igualito como venia, e igualmente entre la pareja de franceses. Finalmente senti que se retrazaban un poco, o era que ya no querian mi compañía, y entonces tome la decision de continuar solo. En un principio me costo, me habia acostumbrado a su paso sin estar pendiente del camino. Poco a poco fui agarrando confianza nuevamente y aumente el ritmo y corriendillo me mantuve alcanzando a una que otra persona.


El clima fue cambiando a medida que bajaba, bajaba y bajaba. La neblina desaparecia y el frio amainaba, solo lo normal para la hora de la madrugada. Eran poco despues de las 2 a.m. cuando llegue al puesto de avituallamiento en Les Chapieux en 7 horas con 42 minutos y en la posicion 303. Me detuve, registraron mi dorsal con el mismo aparato inhalambrico. Habia bastante gente, voluntarios y corredores. Era como, repentinamente, encontrar un oasis en medio del desierto. Vi a muchos “tocados”. Me quite el bolso para descansar la espalda. Era una carpa blanca gigantesca, con una gran cantidad de mesas de madera y sus respectivos bancos a lo largo de las mismas. No tenia mas calefaccion que el calor corporal de las personas adentro y estaba abierta en ambos extremos. Tome un plato de consome y un vaso de cocacola. Improvise un sandwich de salchichon con dos trozos de pan. Tambien comi un pequeño plato de pasta. Inverti poco mas de 15 minutos en aprovisionarme. Cuando me disponia a salir me devolvi y fui hasta donde un stand donde cambiaban las pilas del frontal, y gratis. Mi temor inicial a ser penalizado por no contar con pilas de repuesto habia desaparecido completamente. Tambien recuerdo haber intercambiado algunas palabras con un español y crucemiradas saludativas con algunos otros corredores que previamente habia pasado en el escabrozo camino. Descubri que la forma de saludar levantando levemente la cabeza, es universal.


Sin quitarme alguna prenda de vestir, sali del avituallamiento y segui mi camino, caminando por tener el estomago lleno. Ante mis ojos se mostraba un camino que me sorprendio un poco, pero bravo no me puse. Nada de senderos, rutas pedregosos, humedas y resbalosas. Una calle perfectamente asfaltada y una subida con poca pendiente hacia su presencia, su larga presencia. Caminando alcance a un corredor, luego a otro y a otro mas. En un parpadear y caminando a un paso nada agotador llegue a contar poco mas de 20 personas, nojodas que bien me sentia. Cuando se acabo dicha subida, al cabo de unos 4 km aproximadamente, comenzo una pista plana donde me anime a trotar un poco, aunque honestamente lo hice para que no me alcanzaran los 20 corredores que habia dejado atrás, aunque los dos ultimos como que se picaron y me alcanzaron, pasaron y siguieron, luego mas adelante les daria alcance nuevamente. La Ville des Glaciers era un punto en el mapa, la carta, pero que no recuerdo haber visto y que era el km 55 a casi 1800 msnm. La noche en pleno apogeo seguia alli, la subida comenzaba a ser mas pronunciada, ganando altura y con mucha pinta de parecerse a donde el frio me nokeo. Lo malo de no llevar mapas y de tener mala memoria es no saber lo que viene. Lo cierto era que, ni bonito ni facil era lo que presumia que venia.


Pase por el Refuge des Mottets en el km 56 y a casi 1900 msnm, que tampoco vi porque no estaba en pleno camino sino a decenas de metros. De dia hubiese estado a la vista pero de noche nada de paisajes exoticos o exuberantes. La dura realidad es un duro sendero a la intemperie donde lo que ves a duras penas es el reflejo de tu frontal, es que ni animales parecia haber. Y despues de transitar por un paisaje hostil, como el vivido cuando me puse las chaquetas, llegue al Col de la Seigne, el km 60.1 a 2516 msnm. La misma neblina me venia persiguiendo. Honestamente recuerdo poco de este trayecto, quiza porque estaba preparado para el frio que no me afecto como la primera vez. Forrado con dos chaquetas, gorro polar, guantes, el jersey y la camisa, mas la licra… Aunque tampoco fue que pase cagado de la risa por alli. A esta altura de la carrera aun se veian grupos de corredores, pero tambien se notaba el cansancio en sus rostros, en sus pasos, en su manera de caminar, trotar, detenerse, incluso en la manera de comer.


60.1 kilometros se dicen rapido pero a esta altura ya habian abandonado 400 personas. Nuevamente una bajada de aproximadamente 5 km, que igualmente hice trotandillo, que es como ir como un torpedo despues de 9 horas de carrera. No miento al decir que estaba desubicado y desorientado por no llevar mapa altitudimetrico ni reloj de ultima generacion. Primera vez en mi vida que iba por esos senderos y para colmo de noche. No tenia idea de cuanto faltaba, de cuanto habia recorrido o de que venia. Sin darme cuenta comenze a bajar al proximo puesto de control, Lac Combal, el kilometro 64.60 a 1970 msnm. A esta altura de carrera llevaban mis piernas 3783 metros de desnivel positivo. Me quede con ganas de ver el famoso Refuge Elisabetta a mitad de camino y creanme que lo busque.

Mapa altitudimetrico del sector donde habian abandonado ya 400 personas. Bajar de La Silla de Caracas a Sabasnieves son 5 km aproximadamente. Pues, cada bajada en el UTMB tenia minimo esa distancia. En dichas bajadas o corrias o corrias. Y en este sector, o corrias o serias el proximo Nick Oetzi.



El UTMB pasaba por el refugio Elisabetta, mas yo nunca lo vi, quiza por la hora, la neblina o es que iba corriendo por alli, sin embargo esta piedra es prueba fiel que existe tal refugio. Lo extraño es que de dia se ve perfectamente en la montaña.


De la hora solo estaba pendiente al llegar a cada avituallamiento. En el camino, de noche, no podia ver los digitos que marcaban la hora en mi humilde reloj. En una ocasión intente con el frontal verla y casi me caigo por lo que opte por olvidarme de la hora tambien, por lo menos mientras fuera de noche. Llegue a Lac Combal, donde recuerdo haber acabado con la bandeja completa de pedazos de naranja delante de la mirada atonica de un voluntario. Tambien tome un vaso de te caliente. Me quite los guantes y el gorro para poder desabrochar las chaquetas y asi buscar en el bolso el vaso para tomar liquidos, obligatorio de llevar según el reglamento. La chaqueta roja estaba full mojada del sudor. Eran las 5 de la mañana cuando llegue al avituallamiento, en el que estuve cerca de 5 minutos. Llevaba 10 horas con 33 minutos de carrera y estaba ubicado en la posicion 281, sin yo saberlo porsupuesto.

Esta es una vista del Lago Combal. Abajo se ve el Bar Combal. El camino que se ve a la izquierda pegado a la montaña, y que viene quien sabe de donde, es la ruta del UTMB. Al fondo, bien al fondo, en el medio y pulsando sobre la foto se puede ver un campamento improvisado que seria el avituallamiento.


El paisaje en Lac Combal, Lago Combal, lo habia visto en el video oficial de la carrera del año 2008. Cuando Sali del avituallamiento lo hice caminando y sin titubear comenze a trotar aprovechando el camino tipo pista y los casi 2 km totalmente planos de esta. Creanme que me llene de valor para seguir trotandillo, no me dolia era nada!. Y mientras disfrutaba de esa parte plana, que fue muy raro ver, me decia, para mi interior, ni pensar que el dia de ayer estuve por estos lares jodiendo con toda la familia.


Jose y Ana. No se equivoquen, la bandera tiene 7 estrellas asi que ya saben cual es nuestra inclinacion politica. Jose, mi pana, no le pongas mucho peso a la baranda.


Cuando comenze con esta aventura en junio del año 2008 me apoye logisticamente en el primo Jose D Onofrio. Como no tengo cuenta bancaria fuera del pais me era practicamente imposible poder inscribirme en el UTMB, asi como en otras en las cuales participe con anterioridad. Jose lo hizo desde Italia, donde vive. Igualmente Jose se encargo de buscar y evaluar todo lo relacionado al viaje, la posada que utilizariamos, el traslado, la comida. Y no es que Jose sea agente de viaje. Lo hacia porque, aunque no es corredor, tiene un gran corazon y quiza le apasiono esto del UTMB e incluso me obsequio el video oficial de la carrera del año 2008, no me jodas!!!, eso si que es no querer a alguien.


Jose, a quien agradeceremos eternamente por su hospitalidad al recibirnos en su casa, darnos hospedaje gratis, darnos comida gratis, sacarnos a pasear gratis y pare a usted de contar todas las cosas gratis que nos dio, contando el impermeable que use en la carrera y que tambien me obsequio, tiene el cielo ganado y como comente, dificilmente podremos pagar todas las atenciones de las que fuimos protagonistas durante casi un mes que estuvimos en su casa. Sin su ayuda economica, sin su apoyo logistico no hubiese sido posible nada de esto, asi de sencillo.


Esta fue la cabaña que utilizamos en Courmayeur. Recien construida. Puro olor a pino, son malas las comparaciones, pero en Venezuela no creo que exista algo ni remotamente parecido.


A su casa, en Nova Milanesa, Milano, Italia, llegamos el dia 12 de Agosto. El y su esposa Anita nos buscaron en el aereopuerto de Malpensa cercana las 12 de la noche. Convivimos con ellos casi un mes. Jose con anticipacion habia reservado un camping, para alojarnos, a 5 km de Courmayeur, lo que nos venia bien por lo “cercano” a la hora de ir a Chamonix que esta a 10 km de Courmayeur pasando el tunel Transalpino, que cabe destacar se pagan 40 euros por atravezarlo en un solo sentido. Yo habia solicitado en el momento de la inscripcion, retirar el dorsal y el material correspondiente en el Centro Deportivo de Courmayeur, por lo que tambien nos convenia estar en dicha area. Al camping, llamado La Sorrente, llegamos el dia 25 de Agosto en horas de la tarde. Nos asignaron una cabaña, señora cabaña, de montaña, bastante amplia, con dos habitaciones y demas comodidades, totalmente nueva o reconstruida y con vista al Glaciar Brenua, al que entrenando subi un par de veces a observar y escuchar como se derretia estruendosamente ante mis ojos y oidos, lo cual tambien quedo grabado en mi camara por esas casualidades de la vida.


Desde la cabaña se veia el glaciar brenua, al cual subi por este camino. Donde se ven los pinos estaria cuando escuche y vi que un gran pedazo se desprendia ante mis ojos.


Y aunque la cabaña era la mejor del camping, hacia mas frio dentro que fuera de ella. Madera de pino no sabe de clima. El Camping La Sorrente esta a 1496 msnm y nos recibio con un clima no muy calido los dos primeros dias. Lluvia y frio parejo. 25, 26, y 27 probe tanto la ropa como demas implementos que llevaria a la carrera, incluso de noche y hasta con algo de lluvia. Mientras esperaba en dicha cabaña por el dia D, al primo Jose se le ocurrio la ingeniosa idea de ir a conocer el Lago de Miage, que, en teoria, estaba a dos horas de camino a pie de donde estabamos. ¿Que son dos horas a pie para un carajo que hara al otro dia 166 km?. El resultado: 6 horas ese paseito y dolores articulares en todo el cuerpo para todo el grupo, no en mi caso claro esta.


El Lago de Combal esta aledaño al Lago de Miage, entonces, sin saberlo, asi fue como, un dia antes del UTMB, conoci Lac Combal y vi claramente esos casi 2 km de pista bastante plana que recorria desde un improvisado lugar de avituallamiento, visible a lejos en la distancia, hasta el frente del Bar Combal, que a su vez tenia al frente el comienzo de la subida al Arete du Mont Favre, el km 68.6 a 2435 msnm. Tambien conoci el Lago de Miage, y el mismo Bar Combal. Un paisaje espectacular rodeado de gigantescas montañas, el Mont Blanc en todo su esplendor. El glaciar de Miage derritiendose a la vuelta de la esquina ante nuestros ojos, manos y pies…


Coño!, ¿que es esta vaina?, ¿una piedra incrustada en este gran bloque de hielo?, vamos a sacarla a ver que tal, a fin de cuentas, por sacar esta piedrita no me caera encima este gran bloque de hielo.

Vi en mi reloj que eran las 5 y 12 minutos de la mañana cuando caminaba muy cerca del Bar Combal. Por supuesto ni un alma cerca del negocio, que a pleno dia casi que hay que pedir cita para comprar cualquier cosa. De hecho, estaba aun oscuro y a duras penas pude ver la sencilla construccion. Entonces comenze a subir al proximo punto de control, Arete du Mont Favre, el km 68.6 a 2435 msnm. Lo que venia era cubrir casi 500 metros de desnivel positivo y otra vez al gelido 2500 metros de altitud por ¿3era? vez.


El Bar Combal. Tambien es museo, tenia fotos y artefactos de los años de la pera. Alli no llega la luz electrica, tenian un generador. Y si, es la ultima pepsicola del desierto señores.


En el camino orilla a la montaña, frente al Bar Combal, se interrumpia el camino para comenzar a subir por aqui. En el letrero se puede leer la distancia y tiempo a Arete du Mont Favre e incluso a Courmayeur. Inconfundibles las señales del UTMB. Por aqui pase a las 5:12 de la mañana.


Justo al empezar a subir un par de corredores me dieron paso, serian casi 40 los que me darian paso a lo largo del camino antes de llegar a Arete du Mont Favre, aunque ciertamente no los conte pero fueron quejode!. En dicha subida, siempre subiendo, siempre caminando, por un sendero estrecho, abrupto y quebrado, tenia que ayudarme con las manos. Estaba el cielo despejado, un estudiante de astrologia ubiese abandonado en dicho lugar. No habia estrella o constelacion que no se pudiera detallar. Tambien se podia ver una larga fila de corredores delatados por su frontal. Poco a poco fui alcanzando y pasando corredores. A medida que subiamos se notaba el frio, tambien una brisa fria y seca que seguro me quemo la cara. Al cabo de una hora de haber salido de Lac Combal, a las 6 de la mañana, desde el punto de control, Arete du Mont Favre, que no era avituallamiento, se podia ver perfectamente el mismisimo pico del Mont Blanc, el cual observe por unos segundos, asi como todas las montañas que lo rodeaban mientras aproveche para apagar el frontal, aunque no habia amanecido del todo, habia claridad. No me parecio gran cosa, quiza porque soy un insensible, sin embargo el paisaje puedo decir es A RRE CHI SI MO, parecia una pintura. Iba en la posicion 249 con poco mas de 11 horas y 30 minutos de carrera, el detalle era que yo no lo sabia.


Practicamente 10 km bajando. Gente lo hizo de noche, otros de madrugada, otros como yo de dia amaneciendo, sin sol gracias a Dios y otros lo harian mas tarde de dia tambien y pobrecitos...


Por mi reciente experiencia a dicha altitud, no me detuve en dicho puesto de control. Aunque la naturaleza paria al amanecer, que nacia lentamente, quiza por eso no habia neblina y dentro de lo que cabe, estaba “fresco” el clima en el lugar. Como fuese, y trotandillo, pase por alli y segui, lo que venia era una larga bajada de casi 10 km hasta Courmayeur que hice muy animado porque en mi cabeza comenzo a rondar la idea de estar muy cerca, y quien sabe si por debajo, de las 30 horas como mi tiempo final. Sacando cuentas y sacando cuentas, por el tiempo que llevaba hasta alli, las cuentas me daban por debajo de las 30 horas. El asunto era que el momento duro y dificil por los cuales se pasan en este tipo de carreras no habia llegado ante mi. Por supuesto esperaba ese momento en cualquier momento, aunque me sentia bastante bien, con fuerzas, bastante completo para lo que llevaban mis piernas y muy importante, con la mente muy positiva.

Recuerdo perfectamente cuando me tomaron esta foto. Metros antes habia un letrero que pedia tener el dorsal visible para una foto. Estaba amaneciendo, no hacia mucho que habia empezado a bajar desde Arete du Mont Favre. Se me ve forrado con guantes, impermeable y gorro. Lo rojo que se ve en mi mano izquierda es el rompeviento que lo tenia puesto debajo tambien, se ve la gorra guindando, asi como el bolso.


En ese pensar y pensar, animado con mi improvisada y posible nueva meta dando vueltas y vueltas y vueltas en la mente, llegue al Col Checrouit – Maison Vieille, el km 73.0 a 1953 msnm, a las 6 y 36 minutos de la mañana y para mi desconocimiento en la posicion 237. Doce horas con 6 minutos era lo que llevaba de carrera. Las 30 horas no me dejaron reconocer que el bolso me estaba pidiendo ayuda. Una gran casa en la montaña. Me parecio ver un par de casas mas aunque mas pequeñas. Me detuve en el avituallamiento que consistia en una gran mesa, a la intemperie, y llene el bidon con agua, tambien tome un poco de te caliente. Me sente en una de los bancos en las mesas a arreglar el bolso que se me habia soltado y para mi sorpresa cuando lo quite de mi espalda me percate que los amarres se habian roto, prueba fiel que no venia paseando. Lo medio ajuste como pude rapidamente ante la mirada de corredores que venian como una flecha bajando, entonces segui mi recorrido. Ya me encargaria mejor del bolso al llegar a Courmayeur.


Mientras bajaba me deleitaba con la vista de toda esa poblacion que se veia desde arriba. Dolonne, Courmayeur, y estaba a punto de caer el mito, el miedo infundado, que en Courmayeur encontraria cadaveres. Detrás de mi venia gente corriendo duro, nada que ver con muertos vivientes. La bajada, bastante comoda, no muy empinada, se podia trotar. Era un sendero de tierra, angosto, en un principio poca vegetacion y a medida que bajaba, la vegetacion incrementaba hasta internarse practicamente en un bosque de pinos y porsupuesto largos caminos en zig-zag, que a diferencia de la Transgrancanaria, no me detuve a detallar. En total 5 km separaban el ultimo puesto de control de Courmayeur. Finalmente Sali de la montaña a una calle, angosta, empedrada, tipica de villa, casas pequeñas escondidas a la falda de la montaña. Mis pies agradecieron el duro concreto durante ese kilometro hasta llegar al Centro Deportivo Dolonne Courmayeur.


Este es el centro Deportivo Dolonne Courmayeur. Del lado derecho estaban las bolsas. Al pasar el toldo se subia al primer piso, donde estaba todo.


Finalmente esta calle llegaba justo detrás del centro deportivo, lugar destinado por la organizacion para retirar la bolsa que previamente habia entregado y que utilizaria al llegar, segun ellos, arrastrandome hasta alli. Dicha bolsa podia contener lo que yo gustase, cambio de ropa, de calzado, comida o cualquier otro antojo que considerara necesario. Esta bolsa la entregue el mismo dia de la carrera, a digamos un par de horas. El dorsal lo retire cuando regresamos de la improvisada visita a Lac Combal, un dia antes del UTMB. Por cierto, apurado fui a buscar dicho dorsal. No recorde que habia que llevar solo el bolso para que le colocasen una marca en señal que seria el bolso que se utilizaria en toda la carrera. No hacia falta enseñar su contenido. Sin embargo olvide llevar el bolso y entonces el primo Jose tuvo que devolverse apurado hasta el camping donde estabamos alojados a buscar el bolso porque solo teniamos hasta las 5 p.m. y eran las 4:14 p.m.. Horas antes: Jesus, ¿estas seguro que no hay que llevar el bolso y todo su contenido?, no vale Jose!!!, nada que ver!, no hay que llevar nada!. ¿Seguro?, !segurisimo Jose!


En el momento que me colocaban el chip electronico en la muñeca un dia antes del UTMB. Con este chip habia que permanecer toda la carrera, en todo momento.


Venia trotandillo cuando me sorprendio el lugar donde estaban las bolsas, entonces vi como los voluntarios, sin yo dejar de correr, hacian un esfuerzo por ver mi dorsal (numero) y asi buscarla entre las 2500 bolsas en el lugar. Les hice una señal con la mano para que no se preocupasen en buscarla ya que habia decidido no usar nada de lo que alli estaba. Habia decidido seguir con lo que llevaba puesto sin cambiar ni poner nada.


Di la vuelta al centro deportivo y entre al mismo siguiendo las señales del UTMB. Me hicieron subir un piso. Si habia algun musculo de mi cuerpo que no habia utilizado, lo utilice al subir las escaleras. Mi tiempo alli: 12 horas con 44 minutos y eran las 7 y 14 de la mañana. Y yo que pense llegaria en 17 horas. Una gran sala dentro del centro deportivo me abria sus puertas. Bastante mesas con sus bancos y por supuesto muchos corredores. Me sente en lo que pudieran ser las gradas y me quite las chaquetas, el bolso, y lo puse todo en el piso. Fui a beber algo de liquido, tome una cocacola. El avituallamiento para proveer alimentos estaba dividido en varias secciones, una de liquido, agua potable para beber en el lugar asi como otras bebidas como te caliente, cocacola, etc. Tambien en ese mismo lugar habia como especie de pasapalos, bocadillos para picar. En otra seccion estaban los platos fuertes, la pasta con salsa y queso y el consome o sopa. En una ultima seccion habia agua potable para llenar los bidones y/o camelbak. Todo muy bien organizado y claro que podias comer lo que quisieras y cuanto quisieras.


Cerca de 100 personas estaban, facilito, alli. El area como tal era un par de canchas para basketball o volleyball. Estaban los baños, a los cuales entre a orinar y vi gente bañandose y todo, incluso forrados en sabanas durmiendo en algun rincon cerca de los baños. Identifique de inmediatro que el diablo putrefacto estaba alli tambien, duro de espantar, arraigado al sitio.


Uno de los implementos obligatorios a llevar y que exigia la organización era un vaso de cualquier material, de minimo 120 ml, por este asunto de ahorrar los vasos en cada avituallamiento y colaborar con el medio ambiente. Yo, Venezolano o no se si tacaño al fin, agarre un envase de powerade, corte el extremo superior y lo utilice como vaso. Me parecia bastante comodo y ligero, ademas que cabia perfectamente en el compartimiento delantero de mi bolso. Meses antes, mientras el amigo Felix y Yo planificabamos que llevariamos o no, nos surgio la duda de que vaso llevar. Ciertamente en los stand en Chamonix vendian un vaso, adecuado para este requerimiento, que costaba 2 euros. En Caracas le comente a Felix de mi idea de picar un vaso de powerade, jodiendillo y todo se rio y no creyo que lo haria. Con ese vaso era que tomaba todo, desde la cocacola, agua y hasta el te caliente. En cada puesto de avituallamiento era: please te, ok, thanks. glu glu, glu!, now cocacola please, thanks!... please water,… coño, esta agua sabe raro. Confieso que nunca lo lave.


En Courmayeur pedi un plato de consome y un plato de pasta. Mientras lo servian intercambie un par de palabras con un corredor español, de apellido Aleman, que luego me entere finalizo en poco mas de 31 horas. Me sente en la mesa y me comi todo poco a poco mientras veia a otros corredores llegar, comer y salir, en ese orden. No me parecio ver corredores abandonando en dicho lugar, contrario a lo que habia leido en muchas cronicas. Hasta alli habian abandonado 700 corredores, pero uno ve lo que quiere ver.


Termine de comer y fui a arreglar el bolso. Se habian despegado tres de los cuatro amarres. Que cagada!!!!, ahora que voy superbien me pasa esta vaina!, pense. Bueno, pa lante es pa ya!... a arreglar esta vaina al estilo venezolano para que no me eche vaina otra vez, que ladilla!!!. Mientras me acordaba de la mama de la tia de mi esposa, que fue quien me cocio el bolso. Me las ingenie con un par de ligas que llevaba para ajustarlo bien. Meti todo alli, las chaquetas, los frontales y el gorro. Deje los guantes a la mano en un bolsillo de la camisa, tambien un par de barras energeticas que hasta los momentos no habia comido. El bolso parecio arreglarse, lo ajuste lo mejor posible y puse en mi espalda nuevamente. Tambien recuerdo haberme quitado los zapatos, las medias, haber limpiado de piedrecitas todo y ponermelos rapidamente.


Vi el reloj, habia invertido mas de lo que habia estimado en dicha parada, mas de 35 minutos, pero tampoco me parecio exagerado, nunca habia parado tanto pero valia la pena. Me disponia a salir del avituallamiento en Courmayeur practicamente con la misma indumentaria con la que Sali de Chamonix, entonces, aun con un pedazo de pan en la boca, saque el telefono que llevaba y llame a Jose para que no fueran a verme en Courmayeur, como habiamos acordado ya que habia llegado 4 horas antes de lo esperado, que mejor me esperaran en Arnuva, el km 94, a las 11 de la mañana mas o menos.


En otra entrega: Lo Malo y Lo Feo…